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👩‍👧 El camino de la adopción: deseo, preparación, llamado y construcción

Otra edición de “Voces”, el espacio de 8000 para que se hagan sentir distintos referentes y especialistas de nuestra Bahía.

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Por Carolina Recalde / Presidenta del Movimiento de Ayuda a Matrimonios Adoptantes (MAMA)


A fines de 2007 llegué al Movimiento de Ayuda a Matrimonios Adoptantes (MAMA) por sugerencia del entonces Tribunal de Menores de Bahía Blanca, y comencé a asistir a sus reuniones de manera entusiasta, permanente y comprometida, interiorizándome y preparándome en la temática de la adopción y acompañando a la diversidad de familias en sus diferentes procesos adoptivos.

Después de un tiempo, llegué a desempeñarme como secretaria y hoy soy presidente de dicho grupo autogestivo.

Foto: La Nueva.

¿Cómo aparece el deseo de adoptar?

No fue un proceso fácil. Desde que éramos novios, con mi marido, sabíamos que tener un hijo biológico era casi imposible. Nunca hicimos tratamientos de fertilización asistida. Pensamos y masticamos la idea de la adopción desde siempre. El 10 de noviembre de 2007 nos presentamos ante el Tribunal de Menores para llevar todos los papeles y realizar las evaluaciones correspondientes.

¿La disponibilidad adoptiva fue cambiando con el paso del tiempo?

Claro que sí.

A medida que fueron pasando los meses y al conocer otras experiencias y vivencias, fuimos cambiando hasta llegar a aceptar niños/as hasta 8 o 9 años de edad.

¿Cómo fue el día del “llamado”?

Es un día que jamás olvidaré.

Me acuerdo de que estaba de licencia por ART, en el comedor, y me llamó mi marido dándome la noticia de que nos habían convocado desde el juzgado. ¡No lo podía creer! Era el 7 de agosto de 2012.

Y después del llamado, ¿cómo siguió el proceso?

El 8 de agosto fuimos. Nos contaron acerca de la que iba a ser nuestra hija. Nos hicieron preguntas y preguntamos algunas cuestiones. Teníamos que volver al día siguiente.

Y al día siguiente, sucedió algo que no esperábamos: conocer a nuestra pequeña. Linda, pícara, desenvuelta y charlatana. Con el permiso del juzgado, salimos a almorzar y quise sacar una foto. ¡Sorpresa! Mi máquina no tenía pilas. Así que compramos unas en el kiosco y seguimos paseando.

Yo no podía de la emoción, iba caminando de la mano de una niña que sería a futuro mi hija. Mandé mensajes a mi familia y a mis amigas. Todos desbordaban de emoción.

¿Qué ocurrió después? ¿Al otro día?

Nuestra hija estaba viviendo una situación muy particular, por eso se nos otorgó un permiso de pernocte para que estuviera en casa a partir del 10 de agosto. El 14 de agosto ya teníamos la guarda y todos comenzábamos un camino nuevo, una construcción familiar de nuevos vínculos.

¿Cómo describiría a esa construcción del vínculo familiar?

El primer día que nos vimos, mi hija me dijo “mamucha” y gracias a la formación, a la información y a la preparación continua, entendí que aunque me nominara de esa manera todavía no era su madre en lo vincular. Había que construir, de a poco, un vínculo fuerte, sostenido, paciente: un vínculo de madre e hija.

¿El vínculo se construye fácilmente?

Para nada, en absoluto.

Lleva tiempo, paciencia, templanza, amor, resignificación de conductas: herramientas necesarias que debemos entrenar mientras hacemos una espera activa.

¿Con el amor alcanza?

Mucha gente cree que solamente teniendo mucho amor se construyen los vínculos, se solucionan los problemas, se adopta. El amor es muy importante, pero tenemos que tener en cuenta otros condimentos que influyen en las relaciones personales.

¿Es lo mismo ser familia por vínculo adoptivo que por vínculo biológico?

Por supuesto que no. Los hijos adoptivos llegan desde afuera con una historia de negligencia, maltrato, abandono o abuso.

Una historia muy dura en la que nosotros, los padres adoptivos, no estuvimos, no participamos.

Una historia donde nuestros hijos son sobrevivientes de una o varias vulneraciones de derechos.

Es imprescindible entrenarnos y fortalecernos para poder acompañar y sostener a nuestros hijos.

¿Qué le diría a alguien que está pensando en adoptar?

Que la adopción trae desafíos constantes. Que la espera tiene que ser productiva, positiva, formativa e informativa. Que se acerque a los grupos autogestivos para escuchar las voces de otros que viven o están en la misma situación. Que cuando se sientan desesperados, desorientados o extenuados, busquen ayuda.


De qué se trata

Según Eva Giberti, la adopción es “la historia de un encuentro” entre una pareja o monoparental que desea ejercer la paternidad y de un niño que necesita de alguien que ocupe el lugar de los padres, que de hecho o virtualmente perdió.

Este encuentro encierra todo lo positivo, lo vital, lo afectivo que tiene la adopción, que reconoce como padre-madre-hijo al que se siente y ocupa el lugar de tal.

Porque hablar de adopción es hablar de un nuevo modo de dar a luz, es hablar de una unión entre un anhelo de amar y un anhelo de ser amado, de proteger y de ser protegido, de crecer y de ser conducido, de cuidar y de ser cuidado, de ser padres y de tener padres.

Los comienzos de MAMA

El Movimiento de Ayuda a Matrimonios Adoptantes es la ONG sobre adopción más antigua del país: nació en 1985 en Bahía Blanca y el jueves pasado cumplió 37 años.

Al principio, se reunían solamente mujeres y de a poco, se fueron acercando los hombres.

Surgió a partir de las necesidades e inquietudes de un grupo que estaba en la etapa previa a la adopción y otro que ya había adoptado. Los que esperaban iban con la intención de nutrirse de la experiencia de los otros y quienes ya tenían niños, para compartir sus dudas y sus vivencias.

Objetivos generales

👉 Fomentar la adopción de niños/as y adolescentes.

👉 Facilitar información.

👉 Intercambiar experiencias, dudas, temores y alegrías entre los aspirantes a adoptar y los que ya son familia por adopción.

👉 Acompañar en la espera, en la vinculación y en la adopción propiamente dicha.

👉 Realizar seminarios, talleres, encuentros y jornadas abiertas a la comunidad para insertar la temática.

👉 Promover la lectura de material bibliográfico referido a este modo de ser familia.

👉 Impulsar el conocimiento de películas, documentales y páginas web abocados a esta forma familiar.

👉 Auxiliar por medio del servicio SOS (disponible las 24 horas, los 365 días del año) a quienes deseen compartir lo que les preocupa, entristece o alegra.

Nuestras reuniones

Las hacemos los segundos y cuartos sábados de cada mes, de abril a noviembre, en el salón de prensa “Eduardo Cenci” de la Municipalidad (Alsina 65), de 15:30 a 17:30. En algunas oportunidades, realizamos actividades en la UNS.

Durante 2020 y 2021, debido a la pandemia, tuvimos talleres en forma virtual. Este año trabajaremos en forma virtual hasta el receso invernal y luego, en forma presencial.

Contacto

☎️ Teléfonos: 2914261125 y 2916422422.

🔗 Facebook: Movimiento de Ayuda a Matrimonios Adoptantes Bahía Blanca.


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✊ Violencia de género en Bahía: asumir nuestra responsabilidad en la lucha para alcanzar la igualdad real

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Por Nora Cecilia Dinoto | Integrante de la Red Local Violencia de Género


Desde la Red Local Violencia de Género Bahía Blanca decimos que hacer la denuncia es un derecho de todas las personas que son víctimas de alguna forma de violencia por razón de género: las autoridades policiales y judiciales tienen el deber de protegerte.

Diego Ortiz, abogado y especialista en violencia familiar, expresa:

Los y las profesionales deben entender que la denuncia de violencia familiar no es sólo un trámite escrito, sino que es un instrumento de resguardo y/o protección de los derechos de las mujeres que solicitan una medida cautelar, un freno, un coto.

Fotos: gentileza de la entidad.

No todas las personas que por razón de género transitan situaciones de violencia están preparadas o dispuestas a realizar la denuncia. De allí que existan espacios previos para ser escuchadas, asesoradas, romper con el silencio, la vergüenza o el miedo en el cual están inmersas.

Para que la denuncia represente un instrumento de protección es necesario que la respuesta que debe darse sea integral. Es imprescindible la intervención judicial, pero no es suficiente. Uno de los principales desafíos que debemos lograr es la coordinación y articulación de los servicios que intervienen en el abordaje de las violencias desde la horizontalidad de la acción.

No parece fácil de lograr a primera vista, pero necesitamos desnaturalizar la intervención fragmentada y reconocer la necesidad de acordar con otras organizaciones gubernamentales y no gubernamentales intervenciones eficientes en el tiempo.

Lo que determina el carácter urgente en una situación de violencia de género es poder evidenciar a través del relato el riesgo potencial o real ante el cual está expuesta la mujer y su grupo familiar (hijas e hijos).

Ir desnaturalizando junto a ella una realidad que ella misma describe y que vive a diario, en forma recurrente, lo que la lleva a naturalizar las manifestaciones de todo tipo de violencia; minimizando, en algunos casos, las señales de peligro.

Un recurso muy valioso y necesario es tener conocimiento de un registro de la “ruta crítica” que fue trazando la persona que transitó o transita situaciones de violencia de género.

Eso nos aportaría la información que necesitamos para conocer cada una de las intervenciones y/o respuestas que se han ofrecido desde las distintas organizaciones a las mujeres que transitan situaciones de violencia: qué respuesta se dio, cómo y para qué (serviría también como una autoevaluación para cada organización que intervino).

Probablemente surja un registro de las medidas de protección que le fueron otorgadas si hizo denuncias previas. Entonces, evaluar la posibilidad de modificar las medidas, o si hubo incumplimiento de las medidas por parte del denunciado, etcétera.

👉 Desde la Red Local Violencia de Género Bahía Blanca hemos intentado profundizar las realidades de las mujeres que transitan situaciones de violencia con la finalidad de brindar un abordaje integral desde la prevención, asistencia y acompañamiento, optimizando recursos, ordenando los niveles de intervención, evitando la revictimización.

👉 Hoy se suman otras organizaciones sociales que fueron surgiendo para dar respuesta a las demandas y/o necesidades en los distintos territorios que habitan las mujeres que transitan situaciones de violencia por razón de género.

👉 El Ministerio de Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual optimizó recursos como la línea 144, que ha perfeccionado su intervención haciéndola más eficiente y operativa, transversalizando el enfoque de género en el estado provincial.

👉 El compromiso de la ciudadanía que ante una situación amenazante de violencia llama al 911 para que intervenga.

👉 Servicios de orientación y asesoramiento legal, etcétera.

Lo cierto es que sólo si somos capaces de denunciar las situaciones de desigualdad, de discriminación y de violencia; sólo si vemos las consecuencias que tienen, en esas mujeres y en la sociedad en la que convivimos; sólo si somos capaces de responsabilizarnos e implicarnos como ciudadanas y ciudadanos en esta lucha; sólo de esta manera seremos capaces de inmunizarnos y alcanzar así la igualdad real entre mujeres y hombres.

📲 Contacto

  • Facebook: Red Local Violencia de Género, Bahía Blanca
  • Correo electrónico: redviolenciabahiablanca@gmail.com.
  • Situación de riesgo: 911 o la línea 144.
  • Mensajes por WhatsApp o Telegram: 221-508 5988 o 221-353 0500 (las 24 horas, los 365 días del año).

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El propósito de elegir funcionarios

Ecos de la clausura del Mercado Municipal.

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Foto: La Nueva.

Por Tato Vallejos / Editor general de 8000

“El propósito de elegir funcionarios es que nosotros no tengamos que pensar”, le dice Homero Simpson a su hija Lisa.

Y algún punto tiene en su lamentable chiste: necesitamos funcionarios públicos (que estén a la altura) para lidiar con estos temas que tienen alternativas tan difíciles. Y que hay que pensarlas mucho. Para eso pagamos nuestros impuestos.

Funcionarios que tengan un plan para cerrar un teatro histórico durante 947 días porque existe el riesgo de que se prenda fuego como el Banco Nación.

Para darle mantenimiento a un parque porque muchísimos árboles están podridos y pueden matar a alguien.

Para clausurar un mercado municipal que hace décadas está en decadencia, pero que tiene decenas de familias que dependen de él.

Para eso es que tenemos funcionarios, concejales, legisladores. Para que den alternativas a lo que puede parecer imposible de resolver.

Para planificar acerca de qué hacer con las personas que sufren ante una decisión de gobierno.

Tras el informe de la UTN está clarísimo que hay que cerrar el Mercado Municipal. Tan claro como lo veía cualquiera de los ingenieros que tienen responsabilidades políticas y visitaron el edificio alguna vez en su vida. Porque no queremos Cromagnon, no queremos Once ni otra víctima como Daiana Herlein.

Pero después de 7 años de gobierno cerraron de un día para el otro. Entre mucho ruido. Entre mucha falta de respuestas. Y sin pensar demasiado.

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🗑♻️ Nuestra basura: un problema que se queda y es de todos

Otra edición de “Voces”, el espacio de 8000 para que se hagan sentir distintos referentes y especialistas de nuestra Bahía.

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Por Natalia Pitton, ecologista y equipo de la Subsecretaría de Gestión Ambiental


Pocos temas hay tan importantes a los que los bahienses prestamos tan poca atención: nuestra basura, que es un misterio para gran parte de nuestra comunidad.

Cuando generamos basura, normalmente la ponemos en una bolsa, la sacamos a la calle (no siempre en el canasto correspondiente) y simplemente, ¡magia! Desaparece al día siguiente.

Si por cualquier motivo no desapareció al día siguiente, algunos tomarán las bolsas y las pondrán en un canasto ajeno; otros, la empujarán hacia alguna esquina donde ya no se vea (al menos, no frente a sus casas); y otros (los peores), arrojarán sus desechos en algún descampado o espacio verde, y problema solucionado…

🤔 ¿Problema solucionado?

Hay una percepción muy equivocada respecto a la basura que generamos y es que si no la vemos, ya no existe. Por supuesto, esto es completamente falso y es el gran problema a nivel mundial que estamos padeciendo.

La basura no se va a ningún lado. La basura queda donde se la arroja, o vuela, o flota, pero se queda. Incluso si se la quema, sus restos continúan en el aire, acumulándose en la atmósfera y en los pulmones de los vecinos y transeúntes.

Este es el gran paradigma que todos los ciudadanos debemos comprender: no hay ningún lugar adonde vaya la basura; se queda, siempre, en nuestro territorio, en nuestro aire, en nuestras aguas, en nuestro cuerpo.

Foto: bahia.gob.ar

Lo único que podemos hacer para evitar la basura es reducir nuestro consumo, reutilizar, reciclar, compostar, para que los residuos reutilizables vuelvan al circuito natural o de producción y no se generen desechos nuevos.

Y en cuanto a los residuos restantes que no podemos recuperar, darles siempre una buena y correcta disposición final.

Cuando llegamos a comprender que todo lo que desechamos se queda, se acumula y repercute en nosotros tarde o temprano, se disparan ciertas alarmas. ¿Y ahora?

Miramos a las grandes empresas y países desarrollados, principales generadores de contaminación, como causantes de todos los males que padecemos. Sin embargo, aunque les cabe una gran responsabilidad en el cuidado del medio ambiente, como habitantes de este planeta no podemos dejar pasar el enorme peso de nuestra conducta individual diaria respecto a la basura que generamos.

No si tenemos en cuenta que somos 7 mil millones de personas en el planeta cada día con hábitos de consumo y desecho mayoritariamente inconsciente a nivel ambiental. Y unos 300.000 en Bahía Blanca, generando aproximadamente 500 toneladas de desperdicios por día que no siempre terminan en el lugar adecuado.

🚛 ¿Y a dónde va nuestra basura?

Nuestra ciudad es una de las pocas en la provincia que cuenta con un sistema de ingeniería de alta complejidad para compactar y asegurar los residuos de forma que queden, por así decirlo, “encapsulados” bajo tierra, y no generen mayores riesgos a la salud ni al medio ambiente.

Este espacio es el relleno sanitario, ubicado en el kilómetro 14 de la ex ruta 229, ex camino a Punta Alta. Sin embargo, a pesar de su capacidad técnica y tecnológica, no deja de ser el lugar donde enterramos nuestros desperdicios y pronto tendremos que buscar uno nuevo ya que está llegando a su capacidad total.

Es decir, lo que tiramos queda igual, pero bajo nuestros pies.

👀 ¿Qué pasa con la basura a cielo abierto?

Cuando la basura queda tirada en cualquier parte, como en todo proceso de descomposición, comienza a liberar rápida o lentamente distintos tipos de sustancias, elementos y gases, filtrándose en los suelos, accediendo a las napas, liberando metano y dióxido de carbono en el aire, atrayendo plagas y generando focos de contaminación y enfermedades. Tanto peor si se quema como si se libera en corrientes de agua.

Esto no sólo cuenta para los basurales a cielo abierto sino también para la basura que tiramos al paso en espacios verdes, veredas, o vuela hacia el alcantarillado llegando al mar; lo mismo para los líquidos que desechamos incorrectamente por los inodoros o las cloacas en nuestros hogares.

Sin querer, muchas veces, estamos generando un gran mal a nuestro ambiente, por indiferencia o desconocimiento.

🤷‍♀️ Pero entonces, ¿qué hacemos?

Lo primero que debemos entender es que todos somos consumidores, y, por lo tanto, generadores de residuos. Ninguno es la excepción.

👉 Mejorar nuestra forma de consumo es el principio del cambio: como consumidores podemos marcar tendencias de mercado ya que los productos responden al interés del comprador.

Si rechazamos productos que generan muchos residuos, como por ejemplo, embalaje excesivo, el mercado cambiará. Nadie quiere vender algo que nadie compra.

Es algo tan simple como no aceptar las bolsas plásticas de los comercios cuando lo que nos dan cabe fácilmente en nuestras manos, mochila o bolsa de tela. Viene asociado a una palabra clave: rechazar. Rechazar todo aquello que es innecesario, para evitar así, el desperdicio de materiales. ¿Cuántos elementos están de más en nuestras compras diarias?

👉 En segundo lugar, no todo lo que tiramos es basura.

Dentro de nuestros residuos, hay muchos que pueden reutilizarse. Entre ellos encontramos los reciclables como papel, cartón, plásticos de todo tipo, vidrio, tetrapack, aluminio y metales varios, telgopor, etc.

Si estos materiales son separados en nuestros hogares (en lo que se llama separación en origen) y llevados a reciclar, se transforman en nueva materia prima, evitando que se transformen en basura y que además haya que gastar energía para producir nuevos.

En nuestra ciudad existen varios puntos sustentables para llevarlos, limpios y secos, así como empresas privadas que los compran. También por algunos barrios pasa la recolección diferenciada por la puerta de las casas, llevándose todo lo reciclable una vez a la semana hacia las cooperativas de recicladores.

👉 Finalmente, dentro de las prácticas simples que podemos hacer desde nuestras casas para reducir la basura que generamos, tenemos el compostaje.

Este proceso es fácil de realizar y puede hacerse con o sin disponibilidad de un patio de tierra. A través del compostaje, algunos restos vegetales como cáscaras de frutas y verduras, restos de yerba, café, cáscaras de huevo, se colocan en un recipiente, se combinan con hojas o pasto seco, y la propia naturaleza lo va transformando paulatinamente en tierra fértil o compost (abono natural).

En nuestra ciudad existen, además, composteras comunitarias, donde este proceso se realiza entre los vecinos del sector con mantenimiento del Municipio. El compost resultante se reparte entre los vecinos o se utiliza para fertilizar las plazas y huertas donde se encuentran ubicadas.

♻ Aplicando estos tres pasos en nuestras vidas, vamos a notar como en poco tiempo se reduce drásticamente la basura que desechamos. Y lo mejor de todo es que tanto lo reciclado como lo compostado vuelve al circuito productivo y de la naturaleza sin generar impactos negativos.

  • Existen muchas más formas de cuidar el medio ambiente que podemos empezar a aplicar desde hoy. Algunas podés descubrir en el Manual de Buenas Prácticas.

Nuestra calidad de vida está condicionada por muchas aristas, pero la primera de ellas sin duda responde a las decisiones que cada uno de nosotros toma sobre ella. Decidamos entonces dar el paso hoy, con una vida más saludable y sustentable para nosotros y nuestras futuras generaciones. No cuesta nada, y aporta mucho.

¿Te sumás al cambio que todos queremos ver?


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